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Sociedad

Polémica por cambios de condiciones de detención para jefes de las principales bandas criminales de Santa Fe

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Un informe del Organismo de Investigaciones, que asiste a los fiscales, advirtió sobre cambios en lugares de alojamiento de presos de alto perfil

Una nueva polémica se abrió en Santa Fe en torno a la criminalidad organizada después de que sonaran alarmas en los poderes legislativo y judicial y en un sector del gobierno provincial sobre un supuesto relajamiento del régimen especial de detención para presos de alto perfil por parte de las nuevas autoridades penitenciarias.

Las primeras líneas de las principales bandas están tras las rejas en su gran mayoría, distribuidos de forma finamente planificada en dos pabellones de alta seguridad de la cárcel de Coronda y en cinco de Piñero. El régimen en esos pabellones implica inhibidores de señales de celulares, mayor frecuencia de requisas, espacios de visitas diferenciados del resto, un teléfono fijo como única vía de comunicación al exterior, traslados con custodia diferenciada y vigilancia permanente de los espacios comunes.

Un informe del Organismo de Investigaciones, que asiste a los fiscales, fue el primero en advertir sobre la situación de cambios en lugares de alojamiento de algunos de esos presos. A eso se sumó un pedido de informes en la Legislatura provincial del radical Juan Cruz Cándido. No es cualquier diputado. Fue hasta diciembre pasado funcionario del Ministerio de Seguridad bajo las órdenes de quien entonces era el ministro y ahora el jefe de la bancada, Maximiliano Pullaro. Solicitó información sobre cómo funciona el régimen especial para detenidos de alto perfil con el nuevo gobierno, cantidad de presos bajo esas condiciones, bajo cuál de los tres niveles posibles de seguridad se encuentran y en qué pabellones.

El diputado opositor pidió informes sobre la solicitud de traslado de Esteban Lindor Alvarado, jefe de una de las bandas narco más pesadas para ser operado de urgencia por hemorroides “con fecha y hora particular”, dijo Cándido. Alvarado está detenido desde febrero de 2019 y enfrenta una expectativa de condena a cadena perpetua.

Ese pedido efectivamente existió y es uno de los casos que más atención requirió en el Poder Judicial, porque los defensores de Alvarado hicieron el pedido en el medio de la feria judicial. Presentaron un turno en el Sanatorio Norte de Rosario para el 23 de enero para practicarle una cirugía, la orden de internación y hasta la dieta prequirúrgica, todo con la firma de un médico que evidentemente no pudo examinar en persona al reo.

Tras una audiencia oral y pública la jueza Silvia Castelli se negó a levantar la feria, ya que ningún informe médico respaldaba la urgencia quirúrgica esgrimida. En la resolución dejó aclarado que una vez finalizada la feria, la gestión del turno corresponde al Servicio Penitenciario y en un hospital público.

Allí hubo idas y vueltas sobre el cumplimiento de esa medida, ya que jefes penitenciarios pretendían trasladar al preso que supone en un doble riesgo, de fuga o de ser víctima de venganza, sin aviso previo a la Justicia amparado en que es ese Servicio el que dispone los movimientos de los presos. El fiscal del caso se opuso y exigió que no se lo traslade sin antes informar las condiciones del operativo y estadía.

Por otra parte en apenas dos meses y medio de gestión hubo presos de alto perfil que fueron trasladados a pabellones comunes “con su gente”. Y otros que directamente fueron cambiados de cárceles.

El caso que más repercute es el de René Ungaro, detenido por el asesinato del jefe de la barra brava de Newell’s Pimpi Caminos, por organizar delitos desde el interior de la cárcel y referente de una de las bandas criminales de zona sur. El 17 de enero fue movido junto a tres de sus cómplices desde el pabellón 28 de alto perfil donde estaba alojado al 13 de presos comunes, donde hay integrantes de su banda de menor rango. A los pocos días de ese beneficio, la Policía capturó a Ariel Teletubi Acosta, miembro resonante de la banda porque se había fugado nada menos que del Centro de Justicia Penal de Rosario a donde había sido trasladado para una audiencia en diciembre pasado.

También devolvieron a la cárcel de Piñero a miembros del clan Caminos y otros presos de alto perfil que estaban alojados en Coronda. Habían sido llevados especialmente porque se detectó que desde esa unidad penitenciaria delitos referidos a tráfico y hechos violentos. Según las averiguaciones que hizo este medio, el argumento formal del traslado es que el pabellón de Coronda donde estaban se inundó tras una tormenta y debe ser reparado.

También se argumenta que desde que Ungaro fue movido con “los comunes” no hubo ningún problema. Y que es sometido a requisas sin ningún privilegio. Como ejemplo se aduce que en una de ellas al grupo se le encontraron 6 celulares y que se los remitió a los fiscales como objeto de información y fuente de datos. Los que no ven con buenos ojos el cambio de pabellón a Ungaro, interpretan el mismo hecho exactamente al revés. Para ellos es la comprobación de que Ungaro recuperó margen de maniobra y posibilidades de contacto con el exterior para organizar acciones desde el interior de la cárcel.

Uno de los presos de más alto perfil alojado en Piñero es Ramón Machuca, alias Monchi, uno de los jefes de la banda de Los Monos. A diferencia de Ungaro, Monchi permanece en el pabellón de alto perfil. Sí consiguió una entrevista con el director del Subsecretario del Servicio Penitenciario, Héctor Acuna, y dos oficiales penitenciarios de alto rango como testigos, que se realizó en la dirección de la cárcel de Piñero. Hasta donde pudo saber este cronista pidió que la visita con su pareja no sea con un blíndex de por medio.

El régimen especial de presos de alto perfil se creó justamente para cortar el accionar de las bandas desde el interior de las cárceles, desde donde jefes y segundas líneas planificaban y ordenaban asesinatos y extorsiones al tiempo que seguían administrando el negocio narco. De hecho desde que están encarcelados muchos de esos presos fueron imputados por nuevos delitos. El caso más paradigmático es el de Ariel Guille Cantero, uno de los jefes de banda de Los Monos, que desde el interior organizó tráfico de droga, ordenó un secuestro y balaceras intimidatorias contra edificios públicos y viviendas de jueces y fiscales. Lo hizo desde penitenciarías provinciales y, una vez llevado a la cárcel federal de Marcos Paz continuó desde allí.

Con el nuevo gobierno provincial el área penitenciaria salió de la órbita del Ministerio de Seguridad y volvió a Justicia, que a su vez dejó de ser ministerio y quedó reducida a una secretaría del Ministerio de Gobierno.

En los ámbitos legislativo y judicial se menciona que existen resquemores entre uno y otro ministerio. Si bien tiene lógica que el cumplimiento de las condenas las tenga un área de mayor vinculación con la Justicia, no es menos cierto que la detención, condena, traslados y condiciones de alojamiento de presos de alto perfil repercute todo el tiempo con lo que pasa en las calles, especialmente en los enfrentamientos de bandas por el control del territorio.

Los fiscales como el Ministerio de Seguridad preferirían ser alertados anticipadamente sobre esos movimientos, más allá de que la ley le da a la autoridad penitenciaria la capacidad de disponer por decisión propia. Sin ir más lejos, en las investigaciones sobre algunos de los varios homicidios ejecutados con sicarios en lo que va del año, la fiscalía recogió indicios claros de que salieron órdenes desde el interior de unidades penitenciarias de la provincia, aunque las fuentes no quisieron especificar datos precisos. Algunos de esos crímenes generaron otros como represalia.

Tanto desde el Ministerio de Seguridad como de Gobierno evitaron hacer comentarios para este artículo.

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Sociedad

Vuelven los ’70: por el efecto pandemia, abren autocines en todo el país

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Arrancaron en La Pampa, San Juan y Corrientes. Ahora se inauguró uno en AMBA y ya anunciaron tres más.
La pandemia de coronavirus obligó a modificar los hábitos y conductas de las personas en el mundo entero. Y la nueva normalidad comienza a desandarse bajo el lema de “reconvertirse”, porque es cierto que ya nada volverá a ser como antes. En este contexto, regresó un clásico de los ’70: el autocine.
Esta modalidad, que se presenta como una alternativa a los cines convencionales que no pueden abrir debido a las restricciones que impone el aislamiento, comenzó en Europa, pero en el último mes llegó a Argentina, y ya es un furor.
La tendencia arrancó en las provincias que menos tiempo estuvieron en la fase uno: San Juan, La Pampa y Catamarca. La llegada de la denominada «cuarentena intermitente» en el AMBA le permitió a los intendentes evaluar nuevas aperturas y, entre otras cosas, poner a andar esta modalidad.
El último en inaugurarse fue “Autocine al Río” en el partido de San Isidro, que comenzó a funcionar el viernes, y es el primero en ser habilitado en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La primera noche, con la emisión de Barry Seal, superó las expectativas de los organizadores: la capacidad del predio del restaurante a orillas del Río de la Plata se colmó en pocas horas.
A orillas del río, la «sala» tiene capacidad para 60 autos. Hay tres funciones diarias: 18, 21.30 y 00.30 horas. La pantalla está montada en un camión gigante y hay otras dos, más pequeñas, a los laterales. Hay dos frecuencias radiales para sintonizar el audio de la película, una doblada al español o en inglés para aquellos autos que estén cerca y puedan leer los subtítulos.
Se puede ingresar una hora antes de que comience la película y, según el protocolo de la intendencia de San Isidro, el vehículo solo puede ser ocupado de acuerdo a su capacidad reglamentaria. Todos los ocupantes deben llevar tapabocas, incluso dentro del auto, y deberán tener a disposición alcohol en gel.
Si bien el autocine de San Isidro es el primero en funcionar en el AMBA, ya hay otros municipios que presentaron proyectos similares.
En otras provincias de Argentina, como La Pampa, San Juan o Corrientes, que fueron pioneras, la nueva forma de ver cine ya es un éxito, con funciones que superan los 300 autos, y opciones varias para adultos y niños. También, se suma el caso de Carhué, localidad del sur de la provincia de Buenos Aires, donde la iniciativa fue muy bien recibida por los pobladores.
Mientras que, otras ciudades, que ya se encuentran en la Fase 5 de la cuarentena, ultiman detalles para la inauguración de sus propios autocines. Tal es el caso de Tandil, que tendrá su ciclo de “cine bajo las estrellas” a partir del 21 de septiembre, aunque las primeras pruebas comenzarán en agosto.
“El autocine estará ubicado dentro del circuito turístico más importante de la ciudad: Don Bosco. El predio, que tendrá capacidad para unos 100 autos por función, está rodeado por una calle que será utilizada para organizar el ingreso y egreso, y se marcarán los lugares donde deberán ubicarse los automóviles. Además, el audio será emitido a través de una radio FM local”, explicó Alejandro Bonadeo, uno de los empresarios que trabaja en la propuesta que ya fue aprobada por las autoridades tandilenses.
Tucumán también está montando un autocine en el Hipódromo de la capital provincial con capacidad para 400 autos; mientras que, Mendoza prepara el suyo en el Plaza Shopping de la localidad de Guaymallén; y se prevé la reapertura del histórico autocine El Cerro, en El Challao. La Rioja, por su parte, inaugurará el propio en el Superdomo con una pantalla de ocho metros de altura; y en la provincia de Buenos Aires, existen otros emprendimientos en carpeta para los distritos de Pilar, Mar del Plata y Bahía Blanca.
Es así que, el autocine pareciera configurarse como una nueva forma de recreación dentro del marco que posibilita la pandemia, donde los tradicionales aplausos al terminar cada función, podrán ser remplazados por bocinazos, señas de luces y balizas en señal de aprobación.¿Una práctica que llegó para quedarse?
Fuente: TN
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Sociedad

«¿No sabés a qué hora me traen la comida? ¿Sushi hay?», bromeó el paciente con coronavirus

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Las autoridades del Ministerio de Salud continuaban contactando al resto de los pasajeros del vuelo en que había regresado al país el paciente, así como también a las personas con las que haya estado en contacto.

El primer paciente con Coronavirus en la Argentina continuaba internado en el Sanatorio Luis Agote, en el barrio porteño de Recoleta, siguiendo con el protocolo de atención médica.

Se trata de un hombre de 43 años que viajó en primera clase en un vuelo de Alitalia, proveniente de Italia y que aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza «Ministro Pistarini» el pasado domingo.

Tras ser trasladado desde otro centro médico al Sanatorio Agote, el paciente difundió un video desde su aislamiento, en el que se lo muestra de buen humor.

Al grabar a la enfermera que acondicionaba la habitación, el hombre de 43 años bromeó: «¿No sabés a qué hora me traen la comida? ¿Sushi hay?».

Fuente: NA
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Femicidios

Una joven de 28 murió tras ser golpeada y caer de un séptimo piso: hay un detenido

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Según la necropsia realizada en las últimas horas, la joven presentaba fractura de maxilar y escoriaciones sufridos antes de la fatal caída.

Una joven de 28 años murió tras caer de un séptimo piso de un edificio, en pleno centro de la ciudad de Mar del Plata, luego de haber sido presuntamente golpeada y por el hecho fue detenido un hombre de 50.

Jordana Rivero falleció este lunes por la mañana al caer de su departamento, situado en Salta, entre Luro y 25 de Mayo.

La autopsia realizada en su cuerpo reveló que había sido golpeada antes de la caída.

Por el hecho fue detenido Luis Baraj, un hombre oriundo de Ushuaia, que actualmente había vivido en Buenos Aires y llegó a Mar del Plata este verano.

Fuente: Noticias Argentinas

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